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balon111
balon111 el 26-09-2017 a las 17:06:11

La alternativa definitiva para Delmás

 

El joven lateral derecho aragonés tiene ante sí la oportunidad de consolidarse como jugador profesional: la lesión de Benito le abre el puesto al menos en 6 partidos.

 

Paco Giménez Zaragoza Actualizada 26/09/2017 a las 11:20
     
     
     
     
     
La alternativa definitiva para Delmás
Delmás, en el pasado mes de julio en Logroño, en su primer partido serio de pretemporada como futbolista del primer equipo del Real Zaragoza.Daniel Marzo

La lesión de Alberto Benito, con una rotura fibrilar en el músculo gemelo de la pierna izquierda, es un contratiempo para Natxo González y el Real Zaragoza balbuceante del inicio de temporada. El lateral derecho catalán, llegado este verano pasado desde el Reus de la mano del propio entrenador, es una de las armas tácticas principales del nuevo esquema que está tratando de instaurar el técnico vitoriano en el equipo zaragocista. Un mes, como mínimo, va a a estar ausente Benito de las alineaciones mientras se recupera de una dolencia importante, por la zona en la que ha ocurrido y por la relevancia del gemelo en todos los movimientos del juego. La lesión del carrilero diestro es de las que mejor recuperación exigen para evitar recaídas en el mundo del fútbol. 

Una vez asumido este inconveniente, automáticamente surge en el escenario la figura de su sustituto: el aragonés Julián Delmás. Uno de los cinco jóvenes del filial -son seis con Raúl Guti, recién promocionado por Natxo- que Lalo Arantegui, el director deportivo del Real Zaragoza, decidió incorporar en julio, con diferentes circunstancias personales en cada caso, desde el filial a la primera plantilla (los otros son Pombo, Lasure, Zalaya y Raí Nascimento).

De todos, el que ha tenido una mejor aparición ante los focos del fútbol profesional ha sido Delmás. El menudo y fibroso lateral zaragozano, de 22 años y 1,73 de estatura, jugó como titular el primer partido de liga, contra pronóstico, en Tenerife. Una lesión de última hora del carrilero zurdo, Ángel Martínez, en el entrenamiento definitivo del equipo en la isla en las horas previas, con su recambio Lasure también de baja médica en Zaragoza por culpa de una rotura de fibras en la recta final de la pretemporada, obligó a Natxo Martínez a improvisar las bandas de la defensa aquel día. Trasladó a Benito a la zona del zurdo y metió en el once inicial a Delmás en su puesto, el del '2'. 

El debutante cumplió. De sobras. Su casta, su implicación, su carácter irreductible suceda lo que suceda en cada jugada y ante cualquier rival, son valores que siempre han sustentado su aplicación sobre el césped en todas las categorías. Jugó 72 minutos pues, con 1-0 en contra, Natxo lo sustituyó por Toquero a la desesperada, en un cambio táctico ofensivo, en busca de un empate que no llegó. Desde ese día, siempre ha estado en las convocatorias. Volvió a tener minutos la semana pasada frente al Lugo, en la Copa. Titular en la banda derecha de la defensa en el triunfo 1-0 ante los gallegos y, de nuevo, una actuación solvente, superando dificultades, que el uruguayo Albarracín se las dio en diferentes fases del envite. 

Y, finalmente, de nuevo a contrapelo y con la urgencia que siempre precisa relevar al compañero lesionado durante un partido en marcha, Delmás tuvo que salir súbitamente a la hierba de La Romareda el pasado domingo, justo antes del descanso, cuando Benito se rasgó el músculo de la pierna izquierda tras un salto. Le tocó acometer un escenario lleno de cocodrilos, en inferioridad numérica por la expulsión de Borja Iglesias, con el Nástic atacando sin cesar el área zaragocista a base de centros desde los laterales de sus carrileros, Kakabazde y Javi Jiménez, y sus extremos, Delgado y Abraham. Julián Delmás se multiplicó, se concienció de la tarea de alta responsabilidad que tenía ante sí y, de nuevo, dio la talla.

 

Por ahora, lo suyo ha sido responder al equipo cuando las circunstancias han obligado a cambios no programados. Esa labor de suplente de guardia por la que tantos jugadores se han iniciado en esto del fútbol grande. Y Delmás ha de sentirse satisfecho porque sus colegas de promoción, Lasure, Zalaya y Raí, no han podido catar ni un solo segundo de juego partiendo desde el mismo punto de salida. A Pombo no cabe incluirlo en el grupo, pues ya se estrenó el año pasado en Segunda División y les llevaba a todos una buena ventaja al inicio de esta campaña. Hasta Raúl Guti, que suma partido y medio en el campo en la última semana, ha adelantado a ese trío de inéditos por el arcén.

Ahora, la lesión importante que sufre Benito va a dejar abierto el puesto de lateral derecho a Delmás. De par en par. Si su baja es de un mes (el mejor de los casos), el catalán no jugará con seguridad los partidos de liga de Oviedo (el próximo, el lunes 2 en el Tartiere), en casa contra el Numancia (día 8), en Lorca (jornada de miércoles, día 11), Osasuna (domingo, 15) y en Sevilla ante el filial sevillista, el fin de semana del 22. Si, según esta previsión de un mes de baja, Benito se reincorporase a los entrenamientos con cierta normalidad en la última semana de octubre, es posible que su concurso en el siguiente choque, en León contra la Cultural el fin de semana del 29, sea dudoso. Además, entremedias, el miércoles 25 de octubre está datada la ida de los deciseisavos de final de la Copa del Rey, que el Real Zaragoza jugará en La Romareda ante un equipo de Primera División de los que no juegan en Europa, sorteo que tendrá lugar este jueves en Madrid. 

Todo esto tiene Delmás ante sí. Seis partidos sin Benito. Quizá más. Una alternativa en toda regla para reivindicar su calidad, solvencia y afán por ser un futbolista de élite en lo sucesivo. Seguro que Alberto Belsué, ahora delegado del equipo y predecesor en el carril diestro de la defensa zaragocista de Julián Delmás, le contará en algún apartado cómo fue su llegada a la titularidad del Real Zaragoza tras haber llegado del Endesa Andorra de Segunda B... cuando Esteban Gutierrez, lateral zurdo proveniente del Real Madrid, se rompió la rodilla, y la solución fue desplazar a Chucho Solana desde la derecha a la izquierda para hacer debutar al emergente Belsué que llegaba desde abajo. Un buen ejemplo a seguir por Delmás.

http://www.heraldo.es/noticias/deportes/futbol/real-zaragoza/2017/09/26/la-alternativa-definitiva-para-delmas-1198606-611027.html

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balon111
balon111 el 26-09-2017 a las 17:09:27

Pues a mi personalmente creo que hasta ahora lo está haciendo de maravilla. No me preocupa la lesión de Benito teniéndolo a el de recambio.
Delmás esta llamado a ser nuestro lateral derecho para tiempo. Ojala nos salga un Belsué con el.

balon111
balon111 el 19-10-2017 a las 15:55:27

Dos colegas y un destino

Amigos desde la infancia, tanto como sus respectivos padres, también producto de la Ciudad Deportiva, Delmás y Guti representan el brochazo de ilusión y cantera del nuevo Real Zaragoza.

Chema R. Bravo Zaragoza 19/10/2017 a las 06:00

 

Las bromas y la complicidad se cruzan de punta a punta del diálogo, van y vienen como raquetazos de amistad. Pero Julián Delmás (Zaragoza, 1995) y Raúl Guti (Zaragoza, 1996), ahora compañeros de habitación y confesiones, son amigos desde mucho antes de que el fútbol les juntara en juveniles, los condujera al Deportivo Aragón, les pusiera en posición de tirar abajo la puerta del primer equipo y les permitiera la oportunidad de ganarse relevancia en un Real Zaragoza de Segunda División, demostrando, de momento, que han llegado y se han quedado porque valen. No hay más fórmula para saltar la valla que separa la cantera de la gloria. Delmás y Guti no solo han subido por la colina del fútbol por cómo lo juegan, sino sobre todo por cómo lo compiten. Desde ahí, comienzan a trenzar una conversación con HERALDO de testigo. Julián habla como juega: es pura energía, desparpajo y osadía. Guti cuida las palabras como el balón: con un tacto suave y medido. Son dos colegas hacia el mismo destino….

Guti: Te conozco desde cuando éramos dos niños. Mucho antes de que yo llegara al Zaragoza en juveniles y coincidiéramos en el equipo de División de Honor. Javier, tu padre, y el mío habían jugado juntos, habían sido grandes compañeros desde los años en la Ciudad Deportiva. Era lateral derecho, como tú, y el mío jugaba por delante, de interior. Son muy amigos.

Delmás: Tengo una memoria de pez, pero sí me acuerdo con mucho cariño de cuando éramos críos y tu padre, que se llama igual que tú, Raúl, veníais a mi pueblo, a Monegrillo. Allí jugábamos mucho a la pelota, recuerdo los descansos de los partidos del Atlético Monegrillo, donde hacíamos rondas de tiros a portería, regates… Yo ya te veía cositas... Luego, a nivel de equipo, nos encontramos en el División de Honor Juvenil, jugando como ellos, tú delante y yo detrás en la banda derecha. Conocernos desde toda la vida se nota en el campo.

Guti: Tú has cambiado poco. Siempre lateral. Has evolucionado, como es normal, pero tus características son idénticas. Tenías fuerza, la sigues teniendo. Tenías energía, igual… Y esa capacidad de salto tan tuya, lo mismo. Mantienes las virtudes con un punto más de calidad… Eso sí, has crecido un palmo.

Delmás: Así es. Tú también has mejorado, tienes más claro qué hacer en el campo. La calidad siempre ha estado ahí y con lo que yo sé que trabajas tenía claro que ibas a estar donde estás hoy. Eres de los jugadores que van creciendo con el día a día.

 

Guti: A ti, siempre se te vio como el mejor lateral derecho de la Ciudad Deportiva . Cuando llegué del Stadium Casablanca -un sueño jugar en el Zaragoza-, te veía mucha base, mucha experiencia. Estabas un escalafón más arriba. Yo me he hecho a mí mismo con el día a día. Me gusta mucho el trabajo y el entrenamiento. Sé que es lo que te conduce a las recompensas. Y ahora tengo aquí esa oportunidad. Aún no me lo creo. Hay que aprovechar al máximo todos los días porque cuesta llegar mucho hasta aquí.

Delmás: Dicen que mantenerse cuesta más, pero llegar es también muy difícil. Las dos cosas no son sencillas. En esta vida nunca sabe qué pasará, la constancia es fundamental para llegar, ir paso a paso. Mantenerse exige mucho porque eres profesional y no te puedes relajar. Hay que rendir siempre.

Guti: Destacan de los dos nuestra competitividad. ¡Es que la tenemos desde críos!

Delmás: Futbolistas hay muchos. Que lleguen no tantos. Yo he visto en mi trayectoria chavales mucho mejores que yo: más rápidos, con más técnica y calidad, con más potencia, con más fuerza… Pero un futbolista cuando sale al campo debe ser competitivo. Por mucha calidad, si te falta eso, se te ve rápido. Hay que saber competir bien para hacerlo mejor que el resto. Eso lo tenemos ambos.

Guti: Sí. Cuando se lesionó Alberto Benito y te tocó entrar, yo tenía bien claro que responderías así de bien. Te conozco. Nunca te pones nervioso, trabajas y aguantas lo que te echen. Has tenido la oportunidad de estar en el once y estás demostrando tu increíble nivel.

Delmás: Tú tampoco lo has tenido fácil, entrar en este centro del campo no es sencillo. Yo veo que cada partido lo haces mejor que el anterior, eso es signo de evolución. En verano, cuando no estabas entre los que subimos al primer equipo, era algo raro porque habías hecho una gran temporada, pero sabía que pronto estarías con nosotros.

Guti: Cambié el chip desde el primer día que me llamaron para la pretemporada. Nunca he bajado los brazos. Salga a jugar veinte, diez o cinco minutos mi obligación es transmitirle a Natxo González que quiero ser jugador del Zaragoza. Me ha dado una oportunidad, su confianza, y debo devolverlo. A los canteranos que vienen de abajo les diría que nunca se rindan. Nunca sabes cuándo te viene la oportunidad y siempre hay que estar preparado frente a ella.

Julián Delmás y Raúl Guti, en la Ciudad Deportiva

Delmás: Al final, la gente en Zaragoza lo que quiere es compromiso. Que el jugador salga y lo dé todo. El aficionado aquí entiende de fútbol. Sabe que un día se gana, otro se pierde, uno se juega peor y otro mejor. Pero siempre exige al jugador que lo entregue todo. Lo sé porque yo hasta hace nada he sido ese aficionado que va a La Romareda. Lo mínimo es darlo todo en el campo. Ese compromiso es básico. Si se gana, estupendo. Si se pierde, estarán contigo porque lo has dado todo. A La Romareda, no se va a aplaudir, se va a ver espectáculo. Y no hablo solo de jugar brillante. La lucha, la garra, el trabajo o el compromiso también forman parte del espectáculo. El jugador debe saberlo. La gente, así, estará contigo. Lo sé porque soy zaragocista.

Guti: Es nuestro equipo desde niños. Yo me fijaba mucho en Villa, pero es imposible no tener a Cani de referente.

Delmás: A mí, me gustaban los delanteros. Me quedo con Diego Milito, Ewerthon y Villa.

Guti: Ahora tenemos como capitán a otro de esos referentes. Zapater siempre da consejos. Hay que tener las orejas bien abiertas. Nos dice que tengamos los pies en el suelo.

Delmás: Sí, ya ha pasado por donde estamos ahora nosotros. No solo hay que escucharle, también poner en práctica sus consejos”.

Guti: Hablábamos antes del aficionado zaragocista… He detectado que este año ha cambiado. Están muy enganchados al equipo. Están teniendo más paciencia que otras temporadas.

Delmás: Y se ven más ganas entre la gente de ir al fútbol. Nosotros también debemos transmitirles nuestra hambre. Creo que estamos consiguiendo que disfruten de nuevo.

Guti: Es que ven un equipo con ganas, con trabajo...

Delmás: Al principio, los resultados no llegaban, pero nosotros, en el vestuario, nunca hemos tenido dudas. Las ideas las hemos tenido muy claras. Tanto como las tiene Natxo. Su fútbol requiere adaptación. Poco a poco vamos mejorando. Cada vez somos más reconocibles, van llegando los puntos… estamos en buena dinámica y hay que seguir así.

Guti: Natxo transmite muy bien sus ideas. Su discurso es muy claro. Además, su modelo de juego gusta al futbolista de aquí, la posesión, el ataque...

Delmás: Natxo ha buscado el mejor modelo para los jugadores que estamos. Y nosotros estamos convencidos de su apuesta. Llevamos cinco años muy complicados, para todos: la gente, quienes llevamos toda la vida aquí… Estar ahora en el primer equipo, como parte de la solución, es algo muy bonito. Una oportunidad. El Zaragoza es un club muy grande, de Primera, queremos ascender, pero es un error pensar en eso. Hay que centrarse en objetivos más cercanos, en el partido a partido. Si luego tenemos opciones, daremos el máximo. Porque pienso que nos queda mucho techo. No nos ponemos uno concreto, pero sí seguir superándonos, manteniendo nuestra línea y sumando puntos. Tú y yo estamos orgullosos de jugar en el primer equipo del Zaragoza y ahora queremos que la afición esté orgullosa de nosotros.

http://www.heraldo.es/noticias/deportes/futbol/real-zaragoza/2017/10/18/dos-colegas-destino-1202598-611027.html

balon111
balon111 el 22-10-2017 a las 19:48:05

Señor Delmás

El aragonés completa un tremendo partido en Sevilla, con dos pases de gol a Borja y un despliegue físico extraordinario H Media docena de partidos le han bastado para asentarse en el primer equipo

 

Un momento del partido de ayer en Sevilla, con un futbolista local tumbado en el suelo. - VÍCTOR RODRÍGUEZ / DIARIO DE SEVILLA


IGNACIO MARTÍN
22/10/2017

Cuando se lesionó Alberto Benito, apareció más de un agorero para poner el grito en el cielo. El exjugador del Reus, se pensaba, no tenía recambio semejante en la plantilla, ni los sistemas de Natxo González iban a funcionar sin el catalán en el campo. El Zaragoza, al parecer, se quedaba sin la piedra angular del ataque, por su importancia en la elaboración, en la asistencia, incluso en la definición... No se creyó en Julián Delmás, por consiguiente, que ya había hecho un estupendo partido en su estreno con el primer equipo en Tenerife, donde demostró que en poco más de una hora puede un canterano de raza convertirse en futbolista profesional.

No se tuvo fe en él, sobre todo, porque en esta tierra casi nunca se cree en los muchachos de la casa, aunque no se les haya visto jugar ni media vez. Media docena de partidos después, el Zaragoza puede presumir de tener un pedazo de lateral que quiere quedarse en casa «toda la vida». A este zaragozano no habrá que explicarle pues qué es La Romareda, por dónde respira la gente o qué significa llevar el león en el pecho. Era el minuto 93, había llegado cien veces a línea de fondo, y seguía, y seguía.

Con un par de narices ha entrado Julián en el Real Zaragoza, que lleva años, diríase siglos, buscando un lateral derecho. Ahora, de repente, tiene dos. Alberto Benito, que pareció desde el día 1 titular indiscutible, volverá pasado mañana con la obligación de jugar una barbaridad para recuperar su puesto. Delmás le ha adelantado en menos de un mes. Es más intenso en defensa, muerde siempre, se lo deja todo... No entiende el fútbol de otra manera. En ataque percute con intrepidez, arrojo, casi rabia. En la línea de ayer, ni siquiera habría que discutir sobre la calidad de uno y otro. Compromiso se llama.

Ahí abajo disfruta, dice, no siente presión alguna. No la notó, desde luego, en Sevilla, donde completó un partidazo en todas las facetas. Lo remató con dos pases de gol a Borja Iglesias, el primero de ellos simplemente maravilloso, al primer toque, con rosca, desde lejos, sin dar opción a la defensa. El delantero, delanterazo, no perdonó. Si llega a marcar el gallego aquella que el guardameta local le mandó al palo, quizá el ariete habría salido en carroza de la capital andaluza. Un hat-trick no es poca cosa, por mucho que a Borja se le adivinen unos cuantos dentro de ese corpachón. Pero el Zaragoza, que fue más punzante sin Buff y Ángel en el campo, no completó la remontada pese al empeño de Delmás.

Da escalofríos pensar que este joven de 22 años lleva tiempo esperando su oportunidad. Se la dieron a otros. A Isaac, a Fran, a Feltscher, a Campins, a Marc Bertrán, a Fernández... Vaya nombrecitos. Todo un despropósito que nunca se explicará. El fútbol ha sido esta vez justo en Zaragoza poniendo en el escaparate a Delmás, el muchacho que dice que idolatraba a Puyol, el espejo en el que se miró. No es de extrañar viéndolo jugar a fútbol, con arrojo, ímpetu, profesionalidad. Siempre atento, siempre concentrado, siempre dispuesto a dar una carrera más por su Zaragoza. En el penúltimo minuto aún puso un centro después de correr la banda por enésima vez. Nobleza y valor de este aragonés que jugó un partido de bandera. El chaval Julián se graduó ayer en zaragocismo. Enhorabuena, señor Delmás.

http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/realzaragoza/senor-delmas_1236523.html

mariajose
mariajose el 11-05-2018 a las 12:03:46

«El entrenador nunca nos manda meternos atrás, todo lo contrario»


—¿Se le han bajado ya los gemelos?

Sí, sí (risas). Ya está todo en su sitio.

—Cuando vio que el entrenador gastaba los tres cambios ante el Sporting y faltaba casi media hora, ¿qué pensó?

He de confesar que la segunda parte estaba sufriendo. Llevaba cuatro meses sin competir un partido entero y tenía dudas de cómo iba a llegar al final. Así que cuando vi los tres cambios, pensé: ‘Uff, a ver qué pasa’. Por suerte, aunque sufriendo, conseguí aguantar.

—Su entrenador, al parecer, no tenía dudas de que iba a aguantar.

Eso me pareció a mí también. Pero tuvo que decidir los cambios para sacar adelante el partido y así lo hizo.

—¿Se esperaba tener un rendimiento tan alto después de estar tanto tiempo sin jugar?

Es complicado, pero soy un jugador que confío en mí mismo y siempre tengo muchas ganas, mucha ilusión. Si el míster me da la oportunidad de jugar, yo voy a salir como el primer día, a darlo todo e intentar hacer un buen partido.

—En la primera vuelta jugó 16 partidos de titular y en la segunda no había entrado ninguna vez de inicio hasta el último día. ¿Le ha dado muchas vueltas a la cabeza?

No. Esto es fútbol. A veces te toca entrar y otras te quedas fuera, somos un equipo. Alberto Benito ha hecho grandes partidos y esa competencia nos ha hecho rendir a los dos mejor. Salga quien salga, lo importante es que lo haga bien.

—¿Pensaba que había hecho algo mal?

Siempre le das vueltas a la cabeza, pero es el míster quien decide. Solo queda trabajar, esperar la oportunidad e intentar aprovecharla.

—Dice su amigo Lasure que solo conoce una fórmula en el fútbol: trabajar, trabajar y trabajar.

Totalmente cierto. Cuando llegas al Zaragoza ya sabes que siempre vas a tener competencia. Desde pequeño aprendes que la constancia y el trabajo es lo que te hacen entrar en el once.

—¿Cuánto Delmás queda por salir?

Me queda mucho recorrido, mucho por mejorar, no me pongo techo. Tengo que ir ganando la experiencia que te dan los años en el primer equipo y físicamente puedo ser más fuerte, lo que te da un rendimiento mayor. Voy a intentar mejorar año a año, a ver hasta dónde puedo llegar.

—¿Cuando está en el césped percibe que la gente es muy de Julián Delmás?

Sí. Tengo que agradecer a la afición el trato que me dan porque siempre me ayudan y me animan. Cuando entras al campo, a veces oyes el ruido de fondo pero no el detalle. Otras veces, sin embargo, lo escuchas todo.

—La gente parece más feliz cuando juegan los chicos de la casa. ¿Lo notan?

La afición tenía ganas de ver a jugadores de la cantera dándolo todo por el equipo de su ciudad, pero hay que extenderlo al equipo. Hacemos buen juego, hacemos disfrutar a la afición y por eso están con nosotros.

—¿Cuánta gente le conoce ahora por la calle?

Ahora me salen primos por todas partes (risas). La gente, de verdad, es muy amable conmigo, muy cariñosa.

—¿Le bastará el buen partido ante el Sporting para seguir siendo titular?

Yo quiero continuar, por supuesto. Ojalá juegue el máximo número de partidos, pero el míster planteará el partido y veremos.

—¿Siempre ha jugado con ese nervio?

Sí. Antes incluso más porque era pequeño y pesaba poco. Esa sangre que tenía era la que me permitía competir con gente mucho más grande que yo. Pero sí, siempre he tenido ese nervio y esa lucha.

—¿Cuando era pequeño no lo ponían en otras posiciones en el campo?

No. Siempre de lateral. De central jugué la pasada temporada con el filial. En el pueblo jugué de delantero, pero ya desde que llegué al Amistad en benjamines, de central.

—El pase del otro día que Borja Iglesias tradujo en el segundo gol lo podría haber dado Iniesta o Ander Herrera...

Por supuesto. Pero ellos pueden dar uno de esos todos los días (risas). Lo mejor de todo es que ese pase sirvió para dar un gol y, al final, la victoria.

—¿Se juega igual en La Romareda que en un campo de Tercera?

Está claro que no. No es lo mismo la presión que puedas sentir en un estadio con tanta gente viéndote que en un campo de Tercera. Pero tu carrera la marca el rendimiento que das cada día, en Tercera o donde sea.

—¿Quiere decir que ante el Sporting sí notó el empuje de la grada en el último cuarto de hora?

A mí, sinceramente, la gente me dio la vida. Ya no sé ni cómo tenía los gemelos al final, pero ese apoyo que te dan hace que sigas luchando, que saques un esprint más, que no pares. Y eso es de agradecer.

—¿Entre amigos se juega mejor a fútbol?

Está claro. Pero no solo somos los cuatro que hemos subido. Este año hay un gran grupo en el vestuario, estamos bien juntos en el campo y fuera. Luego, con los canteranos, pues claro que estás muy a gusto. Además de que son amigos, los conoces y sabes lo que van a hacer en cada momento: si van a romper, si van a venir, si la quieren al pie...

—¿Hay mucho cachondeo en el vestuario?

Hay muy buen rollo, sobre todo ahora que las cosas van bien.

—¿Les echa muchas broncas Zapater?

Alguna nos ha caído. Cuando hacemos algo mal, el capi nos mete caña, pero también está con nosotros de cachondeo cuando toca.

—¿Es inevitable hablar del ascenso entre amigos?

En la mente lo tienes, está claro, y por supuesto que lo piensas y lo hablas. Pero lo que nos ha traído hasta este punto ha sido la humildad de todo el equipo, jugando partido a partido y pensando que no somos mejor que ninguno. Esa humildad es la que nos va a llevar hasta el objetivo. Por eso a veces intentas no hablar demasiado del ascenso, aunque sepamos que lo tenemos cerca.

—¿Se lo ha imaginado?

Cómo no me lo voy a imaginar, llevo muchos años imaginándomelo.

—¿Cómo lo visualiza?

Me lo imagino en casa, en La Romareda con nuestra gente, y luego bajando por Independencia, llegando al Pilar... Eso tiene que ser muy grande.

—Igual se asciende con gol de uno de sus colegas.

Ojalá. ¿Dónde hay que firmar?

—O suyo.

¿Dónde hay que firmar?

«Ante el Sporting a mí la gente me dio la vida, sinceramente»

—Lasure dice que su manera de jugar es un reflejo de su personalidad fuera del campo. ¿Le sucede lo mismo?

Sí, claro. Lasu y yo somos muy distintos, pero tenemos una gran relación. Él es bastante tranquilo y yo soy más nervioso.

—¿Cómo son los otros dos (Guti y Pombo)?

También les gusta el movimiento, son más parecidos a mí.

—¿Piensan en que pueden ser la génesis del nuevo Zaragoza, el núcleo del futuro?

Hemos visto que se ha iniciado un nuevo proyecto con gente de la casa, pero poniendo también experiencia. Ojalá ese proyecto podamos continuarlo los canteranos y ser el núcleo de ese equipo en Primera División.

—La gente les ha puesto mucha fe después de tantos años esperando.

Está claro que no es normal que el Zaragoza esté tantos años en Segunda. Yo lo veía el año pasado en La Romareda como aficionado y sufrimos muchísimo. Había ganas de empezar un nuevo proyecto y ahora estamos más cerca. Ojalá cumplamos el primer objetivo, que es el playoff, y a partir de ahí llegue el ascenso. La gente lo ve cerca, está claro, pero nosotros vamos con calma.

—¿Por qué ha habido tanta diferencia entre la primera y la segunda vuelta? Zapater dice que, a veces, sin saber por qué, las cosas cambian.

Es verdad que hay veces que tienes esa sensación de que no puedes perder. A mí me pasó este año en Soria. Cuando me tocó entrar, tenía la sensación de que íbamos a ganar. Y cuando Pombo hizo el segundo gol, sabía que no nos iban a marcar. Al final, un equipo vive mucho por rachas. Por eso hay que tratar de estirar las dinámicas buenas y frenar pronto las malas. En la segunda vuelta, además de esa suerte que se pueda llegar a pensar que tienes en algún momento, el equipo ha sacado todo su fútbol. En la primera había partidos que se jugaban igual, incluso algunos que éramos muy superiores, pero faltaba ese puntito de suerte o de lo que sea. Está claro, no obstante, que hay que sufrir en todos los campos, como el otro día ante el Sporting. Jugamos muy bien la primera parte y en la segunda ya sabíamos que iban a dar un paso adelante.

—¿El Zaragoza dio un paso atrás? Parece que con el marcador por delante aparezca un instinto de protección.

Eso no le pasa solo al Zaragoza, les pasa a todos los equipos. Cuando salimos en la segunda parte, queríamos hacer lo mismo que en la primera. Pero a veces el equipo contrario se te echa encima, a morderte, ya no tiene nada que perder. En esos momentos, entre compañeros hablas de que van a salir a apretarte, de que hay que ser muy precisos para pillarlos en una contra. El problema es que encuentras mucho espacio cuando sales de la primera presión y quieres correr cuando es mejor dar cinco o seis pases, tener el balón. No es que te metas atrás porque el míster te lo mande. En ningún caso nos manda meternos atrás. Al contrario, nos pide que sigamos igual.

—¿Ganando en Cádiz el próximo lunes puede estar el ‘playoff’ asegurado?

Yo diría que no. Vamos a salir a ganar, por supuesto, pero quedan cuatro partidos y mal haríamos si pensamos que ya estamos metidos, que somos los mejores, que vamos a ascender... Es un enfrentamiento directo, pero luego quedarán tres partidos, así que no hay que volverse locos. Cuando los números nos digan que estamos en el playoff, podremos pensar en otra cosa. Hasta ese momento nada.


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